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"La Verdadera Fiera" en Guaraní, Rey de las selvas tropicales y
subtropicales de América, es el mayor félido del continente y el
tercero del mundo. Estupendo nadador, caminante incansable y poderoso
cazador, puede recorrer enormes distancias en una sola noche, y ni
siquiera los caudalosos ríos Iguazú, Paraná o Bermejo pueden cortarle
el paso.
Su capacidad de adaptación le permite vivir tanto
en la selva mas espesa como en sabanas abiertas, zonas anegadas y hasta
desérticas. Si bien prefiere las grandes presas como pecaríes, jóvenes tapires,
corzuelas y pacas, también devora lagartos, caimanes y serpientes, pequeños
roedores y hasta aves menores, captura animales netamente arborícolas como los
monos, pesca en ríos y arroyos y, en ocasiones, come algún fruto.
Frecuenta todos los ambientes que se le presenten, bosques cerrados,
tacuarales, picadas, caminos y gusta de la cercanía del agua, por lo
que suele encontrárselo en costas fluviales, esteros y/o bañados,
sin embargo, su inmensa adaptabilidad le permite vivir en lugares
tan secos e inhóspitos como el chaco seco, donde el agua es el bien
más escaso y en muchas zonas, prácticamente inexistente.
El Yaguareté es un morador solitario. No existen
datos suficientes que determinen el tamaño de su territorio ni cómo lo delimita,
pero se estima que en un ambiente rico en biodiversidad como la Selva Misionera,
un macho adulto necesita aproximadamente 10.000 hectáreas para vivir, que puede
compartir con más de una hembra. Vive solo, ya que los individuos de ambos sexos
se juntan por períodos más o menos prolongados únicamente durante la época se
celo. En algunos casos parece señalar su territorio mediante rugidos y también
lo hace con excrementos o arañando los troncos de los árboles.
Se han encontrado además animales viejos en lugares alejados de su área normal,
y se supone que pueden haber sido desplazados por machos jóvenes y últimamente,
por el feroz avance de los desmontes que lo deja sin hábitat, cono es el caso de
dos ejemplares en 2.004,
uno muerto en Puerto Libertad (Misiones) en plena ciudad y otro
capturado vivo en Guaycolec (Formosa) en perfecto estado de salud.
El único competidor natural
importante que tiene es el Puma (Puma concolor), con quien
comparte la mayoría de las zonas donde habita y persiguen presas
similares; sin embargo, se cree que reducen su competencia
dividiéndose el hábitat. En algunas regiones el Yaguareté suele
ocupar las zonas más húmedas y el Puma las más secas, además este
último suele ser de hábitos casi exclusivamente nocturnos, mientras
que el Yaguareté suele estar activo las dos terceras partes del día
y tiene períodos de actividad y descanso bastante definidos, pero en
zonas donde la amenaza humana es más intensa, la actividad nocturna
tiende a incrementarse. Asimismo, los pumas suelen frecuentar los
alrededores de asentamientos humanos, mientras que el Jaguar los
evita, aunque esto no puede tomarse como una regla fija e
inamovible.
Se ha escrito mucho sobre combates entre Yaguaretés y Osos
hormigueros, y también suele decirse que el félido tiene que batirse
en retirada ante la acometida de una manada de Chanchos de monte;
pero probablemente estas historias se basan en hechos aislados, cuyo
relato pasa, más o menos aumentado, de boca en boca y de libro en
libro (Cabrera y Yepes, 1960). Hemos recogido relatos al respecto en
todas las regiones tigreras de la Argentina, pero ninguna evidencia
concreta hasta el momento.
Los
interesados
en
recibir
noticias
al
respecto
pueden
anotarse
en
la
Red
Yaguareté
Bibliografía
citada: 1.
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